Las Soluciones

Todo tiene solución. Todo.

Lo que parece imposible de solucionar, significa que tardará un poco más.

La solución de cualquier problema, pasa por ti.

Eres tú la que ha de salir del universo Problema y entrar en el universo Solución.

Muchas veces lo que hace falta es cambiar de idea.

Una idea que nos fastidia, limita o hace sufrir, la podemos cambiar por otra que nos libere, nos haga sentir fuertes, nos haga sentir bien.

Una idea es sólo una idea. Mucho más fácil que cambiar tu nariz, o cambiar de casa, o cambiar de novio.

Pero nadie te ha enseñado cómo se cambia una idea ¿verdad?

Y cuándo intentas hacerlo, diciendo otra cosa diferente...no surte efecto, o dura muy poquito.

Porque todo tiene su truco o su porqué y si lo ignoramos, estamos perdidos.

Puedes aprender (yo te enseño) cómo hacerlo. Puedes aprender a conocer lo que sientes (en el fondo, de verdad) y cambiarlo para que no te haga daño (por ejemplo, la culpa, o el no merecimiento, o el Destino...)

Eso sí:

Hace falta que lo quieras de veras, o sea, que estés dispuesta a hacer lo necesario para que ocurra este cambio, esta transformación en tu vida. Es decir, que si estás motivada un cinco o un seis...no es suficiente. Tienes que desearlo un diez. Si aún no estás ahí, entonces es que aún crees que puede arreglarse solo. Tendrás que esperar un tiempo hasta que comprendas que nada se arregla solo, que somos nosotras quienes hemos de hacerlo.

Y la solución también pasa por ti por esto:

En tu mente solo puedes entrar tú y nadie más.

 

Tú eres tu propia brújula


Eres estupenda


Puedes ser feliz casi siempre