Las críticas

Nos han enseñado que criticar es bueno -de hecho le llaman crítica constructiva - pero la verdad es que no lo es.

Y esto es así por la manera como funciona nuestra mente, que nadie nunca nos contó cómo es.

La mente funciona -entre otras cosas- con FOCO.

Esto es, una idea ocupa todo el universo de la mente y guía sus acciones (que son escanear de los miles de estímulos que recibe, aquellos que tienen que ver con el FOCO, para ayudarnos a ejecutar acciones que sean coherentes con él).

Te pongo un ejemplo: alguien muy cercano a ti se ha quedado encinta y te alegra mucho, te impacta positivamente. A partir de ese momento, no haces más que ver embarazadas por todas partes.

O bien, estás decidiendo que coche te vas a comprar y un modelo te gusta mucho. A partir de ese momento no haces más que ver ese modelo de coche por todas partes.

Te ha pasado ¿verdad? Claro. Eso es porque la mente actúa con un FOCO.

La mente está para servirnos, pero solo si hemos aprendido el lenguaje que ella entiende.

Así pues, si te criticas, le estás dando el FOCO a tu mente de lo que ¡no quieres!

De manera que no harás más que ver por todas partes eso que no quieres y eso te llevará a actuar en base a lo que no quieres.

La única manera de crecer, de transformarnos en la persona que somos de verdad, es alentarnos. Darle el FOCO  a la mente de lo que sí que queremos. Enfocarnos en nuestras mejores cualidades, en aquello que sí que podemos hacer, en la confianza en saber que podemos, en no rendirse jamás, en conectar con la alegría para que tengamos fuerzas para seguir adelante.

Además. la mente tiene otra característica muy interesante: aquello en lo que te fijas, lo haces crecer. Aquello a lo que le quitas la atención, se debilita.

¿Te das cuenta de qué importante es fijarte en lo que sí que quieres?

Si quieres aumentar tu disciplina, tu fuerza de voluntad, nada de criticarte ni pensar en las horribles consecuencias de ser algo vaga o distraída,  sino todo lo contrario: di tengo mucha fuerza de voluntad, cada día soy más disciplinada y me encanta. Este es tu FOCO y si le prestas atención pensando en él muchas veces al día, va a crecer, y al cabo de un cierto tiempo ¡tu disciplina y fuerza de voluntad habrán crecido!

A la vez, al no fijarte en distraerte o estar desganada, cada día estarás menos distraída y vaga, porque al no prestar atención ¡se debilitan!

Practica con perseverancia estas cualidades de tu mente. Tu mente es tuya y puede hacer lo que tú quieras.

¿Sabes ya que es lo que sí que quieres? Si aún no lo sabes ¡haz una lista ahora mismo!

 

 

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