Y si no consigo cambiar ¿qué?

Hace tiempo que estudias modos de mejorarte, que pruebas, que insistes.

Lees libros, asistes a cursos y conferencias.

Tienes la clara intención de cambiar, quieres otra cosa.

Sin embargo... pasan las semanas y los meses y nada cambia verdaderamente.

O sí, hay diminutas evidencias de que vas por el buen camino, que te alientan y en las que te fijas. Pero no llega el cambio grande, el de verdad, el que hará que tu vida se parezca a la vida que tú quieres.

Y te cansas. Comienzas a desconfiar, te desanimas.

Esto que describo es algo que ocurre muchas veces, no te desesperes.

Es debido a que el 95% de tus decisiones son inconscientes. Es decir, que existen patrones que van decidiendo por ti. Tú, conscientemente, sabes exactamente lo que quieres (por eso te agobias, porque no entiendes que sabiendo lo que quieres y haciendo lo necesario, no llegue lo que deseas) pero si no has desactivado patrones inconscientes (referidos a tus creencias casi siempre), es como el cero a la izquierda: no influye en nada.

Esto puedes cambiarlo.

Hay que analizar esas creencias limitantes y los temores a las que van asociadas.

Piensa que un temor o miedo es, simplemente, el peor escenario posible. O sea, puede pasar, claro. Pero que pueda pasar no significa que te vaya a pasar a ti, ahora. Debes dejarlo pasar, dejar de creértelo.

Existen técnicas mentales para desactivar temores. Puedes aprenderlas.

Existen técnicas mentales para dar Foco claro y contundente a tu mente.

Puedes aprenderlas.

Jamás te rindas, o sí, ríndete, claro. Tienes todo el derecho del mundo a tirar la toalla. Pero descansa, recupérate, incorpora nuevos conocimientos para guiar tu mente y luego...¡Insiste otra vez!

Te veo en la cima (como dice Raimon Samsó)

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