Conceptos Clave-2

ENFOQUE

 

 

 

Nos han enseñado a desear lo mejor pero a esperar lo peor.

 

 

 

Esta contradicción hace que según sea más fuerte el sentimiento de deseo o más fuerte el de temor, la mente se enfoque hacia el más poderoso.

 

 

 

Para eliminar esta contradicción, hay que darle a la mente un único foco.

 

 

 

Un solo sentimiento poderoso.

 

 

 

Por eso hay que aprender a enfocarnos en lo que sí que queremos.

 

 

 

Si notas que te pones nervioso por algo, piensa de inmediato en lo que sí que quieres. Verás cómo te ayuda a concentrarte en lo que sí que quieres y eso te provoca sentimientos agradables y poderosos (que puedes).

 

LA CUALIDAD ASOCIATIVA DE LA MENTE

 

 

 

Los expertos en el cerebro y la memoria todavía no saben exactamente cómo funciona la memoria.

 

 

 

Lo que sí saben es que en tu memoria se guardan archivadas todas las experiencias que has vivido.

 

 

 

También se sabe que aunque están archivadas, no se conoce cómo activar o evocar cada recuerdo voluntariamente.

 

 

 

Por eso a veces, sin saber por qué recordamos algo de nuestro pasado. La razón es que algún detalle de nuestro presente es precisamente el botón que activa el recuerdo. Es un proceso inconsciente.

 

 

 

La mente trabaja en forma asociativa. Es decir, que asocia unas informaciones a otras sin que tengan nada que ver entre sí.

 

 

 

Esta capacidad permite que comprendamos y usemos los símbolos, que podamos atribuir arbitrariamente un significado a algo que no tiene nada en común con ese significado que le damos.

 

 

 

Por ejemplo: el rojo en un semáforo simboliza que te detengas, y el verde que avances.

 

 

 

Los colores rojo y verde no significan por sí mismos ese mensaje, pero los humanos podemos atribuirles el significado y universalizarlo.

 

 

 

Esta capacidad asociativa sin embargo, a veces nos fastidia.

 

 

 

Cuando asocia un sentimiento intenso de temor, o de susto a algo que está ocurriendo en ese preciso momento, esta asociación persevera en el tiempo y en otro momento sin que venga a cuento nada, nos hace sentir esa intensidad emocional y volvemos a sentir miedo o susto.

 

 

 

Pero hay que recordar que el temor, nos presenta escenarios posibles, que pueden pasar. Pero que puedan pasar no significa que pasen.

 

 

 

La preocupación en realidad es ocuparse antes de tiempo. Sentimos los sentimientos agobiantes como si ya estuviéramos en ese momento, pero la verdad es que aún no ha llegado ese momento.

 

 

 

Cuando una amenaza (o temor) está ocurriendo ahora, podemos responder, actuar, resolver. Pero cuando aún no ha ocurrido no podemos hacer nada, y esto nos enloquece.

 

 

 

El estrés es de verdad, estar viviendo en un tiempo futuro donde estamos atados de pies y manos. El estrés se deshace cuando nos centramos en el presente y lo que podemos hacer ahora realmente. La serenidad entonces llega y nos descansa.

 

 

 

Sin darnos cuenta, nuestra mente asociativa enlaza aspectos por sí sola, que si están asociados a preocupaciones y temores (que son quienes nos hacen perder la calma), se activan inconscientemente y simplemente nosotros notamos los efectos: nos encontramos mal.

 

 

 

Así que si te encuentras mal (nervioso, de mal humor, desanimado, etc.) ya puedes deducir casi sin error que estás pensando algo que te limita, que te hace sentir mal.

 

 

 

No es necesario que lo averigües (si lo haces pues bien) sino que te centres en el presente y te digas:

 

 

 

¿Con qué sentimiento agradable puedo conectar ahora mismo?

 

 

 

Y al conectar con él, tu tono emocional cambia y tú puedes tomar de nuevo el control (la decisión que sea)

 

Reflexiona sobre esto, experimenta, prueba, aprende...

 

 

 

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